Rappi cumplió tres años en Argentina: cómo se adaptó a la “cultura del delivery” local y se renovó en medio de la pandemia

El paisaje de la city porteña no siempre estuvo teñido de naranja por los repartidores de Rappi. Cómo creció la empresa dentro del país en estos tres años

El pasado febrero se cumplieron 3 años desde el desembarco de Rappi en Argentina, la empresa de delivery que creció exponencialmente y ya cuenta con más de 20 mil repartidores, 15 mil comercios adheridos y 4 millones de descargas. Desde su fundación en Colombia en 2015, ya funciona en 9 países americanos y cuenta con aproximadamente 6.000 empleados, de entre los cuales 400 están instalados en la Argentina.

Una respuesta para cada problema

La visión de la empresa plantea el uso de la tecnología para cambiar la relación cotidiana entre usuarios y sus compras, o sea para “simplificar la vida de la gente y reconectar a las personas con su tiempo de una forma más inteligente”, según describe Matías Casoy, Director Ejecutivo para Rappi Cono Sur (Argentina, Chile y Uruguay). 

La necesidad de los usuarios que confluye con la cultura de la inmediatez y del on demand condujo a Rappi a diversificar su servicio e ir más allá del delivery tradicional. Lejos de limitarse a ser un delivery de comida, Rappi supo fundar varios verticales destinados a resolver los problemas de los clientes: “Nuestro gran desafío tiene que ver con idear y probar cómo hacer para estar en el momento que nos necesitan con la propuesta de valor que necesitan”, señala Casoy.

Rappi dejó de ser una app de delivery para ofrecer diversos tipos de servicios de logística y entretenimiento

Rappi dejó de ser una app de delivery para ofrecer diversos tipos de servicios de logística y entretenimiento

A través de estos verticales, pueden comprar comida preparada, ordenar medicamentos de venta libre a través del celular, ahorrarse ir al supermercado para hacer las compras semanales a través de personal shoppers, comprar pasajes de avión y alojamiento, enviar un paquete a través de la sección de mensajería, pedir efectivo a domicilio con Rappi Cash para ahorrarse el paso por el cajero, jugar un juego desde Rappi Games mientras espera la el pedido o el colectivo e incluso ver eventos en vivo desde la aplicación con Rappi Live Events.

Tal es la adhesión de los argentinos a la app, que más de un 30% están suscritos a la membresía Rappi Prime, porcentaje que desde la empresa esperan que crezca hasta un 50% en 2021. Estos son los clientes más fieles, los heavy users que regularmente tienen una frecuencia 3 veces más alta que los usuarios estándar y usan la app para hacer la mayoría de sus compras. A cambio, no pagan envío y tienen beneficios exclusivos.

La necesidad de reinventarse

La crisis multidimensional generada por el coronavirus cerró una puerta para Rappi pero le abrió varias ventanas. Dado que en los primeros meses el Gobierno decretó al servicio de delivery de comida como no esencial, se vieron obligados a reinventarse.

La empresa registra más de 25 mil repartidores en el país y 4 millones de descargas

La empresa ya registra más de 25 mil repartidores en el país y 4 millones de descargas

Rappi supo reaccionar ante la necesidad de la gente de mandarse cosas entre ellos y creó el servicio de mensajería que tanto creció durante la pandemia. En 2020 se mostraron como reconectores del ecosistema al que sirven, satisfaciendo a los usuarios y dando trabajo a los comercios y repartidores. Otra solución a un problema fue la inauguración de un nuevo vertical destinado a las teleconsultas médicas -en alianza con la plataforma digital ÜMA– con el fin de democratizar la consulta con los profesionales de la salud en un contexto de crisis sanitaria.

Previo a la pandemia, 8 de cada 10 personas usaban la aplicación para hacer compras en restaurantes. Posterior a la misma, observaron que los hábitos tendieron a virar hacia el área de supermercados y todos los verticales relacionados, como farmacias y kioscos. Registraron un crecimiento de las compras en farmacias del 400% de crecimiento, y del 300% en supermercados. Quintuplicaron la cantidad de personal shoppers, ya que la gente quería sus compras personalizadas pero muchos no podían salir por ser de riesgo, e incluso incorporaron más de 3500 comercios durante los primeros 6 meses de cuarentena.

Una salida laboral para salir del apuro

En un contexto en el que muchas personas se quedaron sin trabajo, un 50% más de repartidores usaron Rappi como fuente de ingreso, superando la barrera de 20 mil trabajadores activos. Ya sea que trabajen en las famosas bicicletas o en auto, cuentan con seguro para accidentes personales prestacionales cubierto enteramente por Rappi.

Dependiendo de la distancia, el tipo de pedido, el momento del día o las situaciones climáticas, la ganancia del repartidor varía. De todas formas, siempre cuentan con la posibilidad de conectarse cuando y donde deseen y de tomar o rechazar el pedido, por ejemplo, si el valor no le gusta. Ellos ganan un porcentaje del valor del pedido, más la propina que el usuario decida darles. La empresa, por su parte, gana dinero por las comisiones que cobra a los comercios aliados a través de Rappi.

Según un estudio elaborado junto a la consultora Quiddity, 9 de cada 10 empleados coincide en que las reparticiones permiten obtener ingresos en el momento de crisis de forma más rápida que otra, y más del 60% de los repartidores encuestados combina el reparto con otro trabajo. Por su parte, Casoy observa que entonces más de la mitad de los repartidores valoran la libertad como factor principal a la hora de elegir ser repartidor.

Costumbres argentinas

Después de instalarse en tres otros países de la región, la empresa colombiana decidió en 2018 probar su servicio en el territorio argentino. Caótica y llena de tránsito como otras de las grandes metrópolis latinoamericanas, nuestro país “tiene una cultura muy clara de delivery”, señala Casoy. Esta característica puede ser la explicación de la rapidez con la que los argentinos adoptaron la aplicación para todos sus usos.

La pandemia y la argentinidad se combinaron para mostrar otra tendencia singular entre nuestros habitantes: si bien el cliente promedio acostumbra a pedir helado, hamburguesas, pizza o empanadas, las restricciones de las primeras fases abrieron un nuevo vertical estrella en el país: Foodie Box. Parece ser que los restaurantes de primer nivel también tienen su lugar en la app, y a diferencia de otras naciones vecinas, 15 comercios premium como Tegui, Amazonia Brasas y Casa Cavia se adhirieron al servicio del bigote.

Esta expansión sigue el compás del plan de crecimiento de Rappi para el 2021. Rappi está presente en Capital Federal, Córdoba, Gran Buenos Aires, La Plata, Mar del Plata, Mendoza, Rosario, y Tucumán, y este mes la aplicación desembarca en Villa Adelina, Munro y Pilar. En los trimestres que siguen, esperan expandirse por ciudades del Gran Buenos Aires y del interior del país en las que todavía no ofrecen sus servicios. Por otro lado, esperan continuar desarrollando verticales como Rappi Travel una vez que se reactive el turismo, y sueñan con ampliar la vertical restaurantes: “La idea es que los restaurantes rappi no encuentren solo la posibilidad de vender a través de nuestra App sino que encuentren la posibilidad de consumir nuestra tecnología y logística para poder crear sus propios sitios, sus propios productos a un costo mucho más bajo”, explicó Casoy.

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