18/05/2024

Luis Caputo viaja esta noche a Washington para participar de la asamblea de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, y en la previa recibió una advertencia sobre la recesión, la inflación y la devaluación.

El ministro de Economía viaja con la misión de convencer a los funcionarios del FMI y a los fondos de inversión de que la economía argentina se encaminó, pero también les hablará sobre la necesidad de financiamiento para afianzar el ciclo hacia la salida. Para convencerlos, «Toto» lleva para mostrar el sobrecumplimiento de la meta fiscal. 

Sin embargo, los números que expone Economía esconden algunas trampas respecto a deuda no computada. Lo que no aparece en la cuenta de Caputo son los gastos «devengados», lo que en criollo se traduce en contratos que el Estado está pagando a cuentagotas, como las compensaciones a Cammesa, los subsidios al transporte, o el diferencial del precio del gas en boca de pozo al amparo del Plan GasAr, tal como contó LPO.

Caputo ignoró el pedido del FMI y decidió otra baja de tasas

La negociación no viene fácil. En el FMI no disimulan su malestar por la política cambiaria. El Fondo apunta a que Caputo modifique la estrategia con el tipo de cambio inmediatamente. El reproche consiste en que el «crawling peg» del 2% mensual que decidió la dupla que arma junto a Santiago Bausili, titular del Banco Central, luce inconsistente con el proceso inflacionario. 

Una de las máximas del manual para una economía «sana» que el FMI propicia para los países en crisis afirma que el nivel de inflación, la tasa de interés y el precio del dólar deben converger en un andar armónico y coordinado, con brechas tolerables mínimas entre estas variables.  

En la antesala de este nuevo capítulo en el ida y vuelta entre la Casa Rosada y el organismo, se difundió el informe de Perspectivas Económicas Globales (WEO), donde el FMI sostiene que el país tendrá una caída de 2,8% del PBI y que la suba de precios acumulará un 150% en 2025. Lo llamativo es que el Fondo habla de «un rebote marcado esperado» y estima que la desaceleración inflacionaria fuerte llegará recién para 2025.

El economista jefe del organismo, Pierre Olivier Gourinchas, afirmó en una conferencia de prensa en la que se difundió el WEO que «en Argentina las autoridades están implementando un plan de estabilización muy ambicioso para restaurar la estabilidad macroeconómica».

«El plan se centra en un fuerte ancla fiscal que elimina, en particular, cualquier financiación del gobierno por parte del Banco Central, que fue uno de los factores que condujo a cifras de inflación muy elevadas en años anteriores. Y eso ya está mostrando sus efectos. Vemos esta fuerte caída de la inflación mes a mes», aseguró el funcionario.

Asimismo Gourinchas indicó que «el progreso hasta ahora ha sido realmente impresionante. Las autoridades han podido registrar un superávit fiscal por primera vez en más de una década. Y, por supuesto, esto llevará algún tiempo y requerirá una implementación política firme» y remarcó que «es necesario hacer mucho más, y es necesario hacer mucho más en una escala más amplia».

La agenda oficial que el Ministro tiene prevista en Washington incluye participación en paneles internacionales junto al G7 y  reuniones con representantes del FMI y del Tesoro de los Estados Unidos, aunque no aclara de que autoridades se trata. 

Caputo también participará en los encuentros del Comité Monetario y Financiero Internacional (CMFI) y el Comité Ministerial Conjunto para el Desarrollo (CD) del FMI y el Banco Mundial. 

En estos eventos, se debate sobre la economía mundial, la evolución de los mercados financieros y cuestiones vinculadas al mandato del organismo y los recursos financieros necesarios para promover el desarrollo económico y la reducción de la pobreza en los países en desarrollo, lo que pocas veces se traduce en políticas concretas.

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