21/05/2024

La decisión del gobierno de Milei de incluir una fuerte baja del impuesto a los bienes personales en la ley ómnibus generó resistencias en el Congreso durante el debate que comenzó esta semana en comisión. 

El impuesto a los bienes personales es uno de los impuestos más progresivos, afecta al patrimonio, con escalas que se van ampliando a mayor capital declarado. 

Lo concreto es que contrariamente a lo que sucede con Impuesto a las Ganancias, donde se propone bajar el piso no imponible, en el paquete fiscal que mandó el Gobierno el piso a partir del cual se pagaría bienes personales se multiplica casi por 4: pasa de $27,5 millones a $100 millones. Para el caso de la vivienda, pasa de $136 millones a  $350 millones. 

Ademas se propone la modificación de las escalas progresivas del impuesto a partir del período fiscal 2023, con una alícuota inicial del 0,50% y hasta el 1,50%, eliminándose el último tramo de la escala por cada período, hasta llegar finalmente al período fiscal 2027 con una alícuota única de 0,25%.

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«Seguimos legislando respecto de transferencia de riqueza, estamos por discutir una baja muy importante en uno de los impuestos mas progresivos que puede tener cualquier país como es el de los bienes personales, a la riqueza o como se quiera llamar», definió el diputado de Hacemos, Nicolas Massot

«No es ideológico, quiero que haya cada vez más ricos, pero quiero nivelar para arriba. Pero también quiero un país donde los que ya están arriba contribuyan más», concluyó Massot.  

No es ideológico, quiero que haya cada vez más ricos, pero quiero nivelar para arriba. Pero también quiero un país donde los que ya están arriba contribuyan más.

A su turno la diputada kirchnerista, Julia Strada, ofreció un dato duro: «Según mi información hay sólo 10.000 casos que tributan la alícuota más alta del impuesto a los bienes personales».

Strada consideró que «resulta abrumador pedirle a este Congreso que elimine un impuesto a las 10.000 personas más ricas de la población en el medio de un ajuste feroz sobre el conjunto de la población». Según los cálculos de esta economista, la reducción del impuesto a los bienes personales implica resignar 0.7% del PBI. 

El diputado Espert y el secretario Guberman.

El moño lo puso Myriam Bregman que se subió a la propuesta de tratar la modificación de la movilidad jubilatoria que impulsan los bloques aliados: «Sabe qué?» le preguntó al funcionario informante Carlos Gubeman, secretario de Hacienda y prosiguió «antes de bajarle impuestos a los ricos deberíamos estar sesionando por los jubilados de este país». 

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