19/05/2024

El acto comenzó este jueves poco antes de las 19 luego de que los abrazos y besos, saludos y felicitaciones, construyeran un clima de camaradería. Ahí estaban autores como Selva Almada, Dolores Reyes, Guillermo Martínez, Claudia Piñeiro, Juan Sasturain, Sylvia Iparraguirre, Enzo Maqueira, Magalí Etchebarne, Ana María Shua y María Rosa Lojo, además de los ganadores del Premio Clarín Novela Guillermo Nielsen, Federico Jeanmaire, Miguel Gaya y Luciano Lamberti.

El acto oficial comenzó cuando Macri hizo su entrada, seguido por la secretaria de Cultura porteña, Gabriela Ricardes. Algunos silbidos iniciales fueron contrarrestados por aplausos igual de estridentes.

Un discurso contundente

El primero en tomar la palabra fue el presidente de la Fundación El Libro, Alejandro Vaccaro. Esta vez, la queja sonó en la voz de la máxima autoridad de la Feria: “El libro es cultura, y en momentos en los que se encuentra hackeada, atravesada por el intento de desfinanciamiento, la Feria se erige como un faro cultural en el medio de la oscuridad”, dijo apenas para comenzar.

El registro, inusual, se explica por la sucesión de enfrentamientos que los organizadores de la Feria tuvieron en las últimas semanas con el secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli, que tras comprometerse a participar de este acto, decidió días atrás bajarse. Sin embargo, en la tarde el funcionario recorrió los pabellones de la muestra, pagó su entrada y se compró un libro, para retirarse sin siquiera saludar a los organizadores.

Antes de este cruce, la Secretaría había desistido de participar con su stand tradicional argumentando que el costo de 300 millones de pesos era excesivo. Vaccaro retrucó que el alquiler era de 80 millones. Y para coronar el encadenamiento de provocaciones, el presidente Javier Milei informó por redes sociales que presentará en la pista central de La Rural su nuevo libro Capitalismo, socialismo y la trampa neoclásica (Planeta).

Vaccaro retomó este punto: “El Presidente de la Nación, luego de despreciar nuestra Feria, no se sonroja y pide participar en este espacio, que está prevista para el próximo domingo 12 de mayo en la Pista Central de La Rural. Su presencia en la Feria, vidriera extraordinaria, implica una serie de erogaciones también extraordinarias, que la Fundación El Libro no puede afrontar. Se lo digo con una mano en el corazón: No Hay Plata”.

”Por lo tanto, todo lo atinente a su seguridad y de la gente que concurra a su evento correrá por su exclusiva cuenta, o lo que es peor, será un gasto extra para el Tesoro Nacional”, dijo Vaccaro y estalló una ovación que se repitió toda vez que sonaron cuestionamientos a la política oficial para el área de cultura.

Ante la sorpresa de los presentes, Vaccaro arremetió contra la política oficial: “Concurrir a la Feria, este año, representa un acto de rebeldía y de resistencia – dijo -. Como nunca este espacio plural, activo, será el eje central alrededor del cual girará el repudio de todas las fuerzas culturales a las políticas devastadoras que propone este gobierno. En este marco se inscribe, entre otras cosas, el acto de desagravio a los programas culturales históricos que emitía la Televisión Pública, al cierre de Telam”, enumeró.

El también escritor, encadenó una serie de consignas comenzando siempre por No: “Las medidas que se han tratado de implementar son ataques al corazón de la cultura por eso expresamos con todas nuestras fuerzas y decimos: no al cierre del Fondo Nacional de las Artes, no al cierre del Instituto Nacional del Teatro, no al desguace del Instituto Nacional de Cine (Incaa), no a la derogación de la ley N° 25542 de Defensa de la Actividad Librera y no a la negativa a comprar algo más de catorce millones de manuales escolares por parte del Ministerio de Capital Humano, que iban a ser entregados a las escuelas públicas”.

El presidente de la fundación El Libro trazó un panorama del sector: “La industria del libro que se venía recuperando con mucha dificultad, después de la oscura noche de los últimos años de la década pasada, y de la pandemia, encuentra un freno que nos retrotrae a cifras sombrías. Nada como la objetividad de los datos: en 2015 el país produjo 129 millones de libros para caer en 2018 a 26 millones, en 2023 y luego de la pandemia las cifras llegaron a 48 millones de ejemplares. Este año la cifra final no se describe con números sino con palabras: será paupérrima”, dijo.

Frente a todos esos no y capitalizando la marcha masiva del martes, Vaccaro agregó un sí: “Si a la Universidad Pública Gratuita e Inclusiva”, las últimas palabras no se escucharon porque la ovación esperable tronó en todo el pabellón.

Luego del encendido discurso del biógrafo de Jorge Luis Borges, fue el turno de un video enviado por el alcalde de Lisboa, Carlos Moedas, a propósito de la participación de esa capital como Ciudad Invitada de Honor. El funcionario explicó en un correcto y cantarín castellano que su ausencia se debía al 50º aniversario de la Revolución de los claves, que recuperó la libertad y la democracia” y celebró con un “¡Viva Buenos Aires! ¡Viva Lisboa!”.

Anuncios contra los silbidos

Macri subió a su turno al estrado y narró su vínculo personal con los libros. Desde ese centro ruidoso recibió agresiones constantemente: “Burro”, le gritaron los supuestos defensores de la cultura. También se burlaron de sus referencias a las lecturas de la infancia. El Jefe de Gobierno ingnoró los ataques, incluso respondió alguno con humor, y aprovechó la ocasión para anunciar una serie de medidas.

“Vamos a extender el Pase Cultural y a duplicar la cantidad de bibliotecas donde se brinda apoyo escolar, ampliando los horarios de atención y los recursos que dan este importante servicio a los alumnos y estudiantes, y sumaremos más de 20.000 libros para reforzar el patrimonio de la red de bibliotecas públicas, en el marco del programa Buenos Aires Ciudad de los Libros”, dijo.

También recordó que la Ciudad “es sede de muchos eventos de esta envergadura que le dan identidad y proyección internacional, por eso para mí es un placer retomar la tradición en la que el Jefe de Gobierno porteño participa de la apertura de uno de los eventos más relevantes de la cultura porteña y argentina”.

Buenos Aires es epicentro de la literatura en el mundo y una de las ciudades con la mayor cantidad de librerías.

Jorge Macri
Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
Un momento desconcertante se vivió cuando, al listar autores portugueses de referencia en el marco de la presencia de Lisboa como Ciudad Invitada de Honor, Macri coló al español Enrique Vila-Matas por error. Hubo algunos comentarios en voz baja, pero quienes protestaban no se sintieron tan motivados por este punto.

Macri reivindicó la cultura como un espacio de encuentro entre el sector privado y el público; “Buenos Aires es epicentro de la literatura en el mundo y una de las ciudades con la mayor cantidad de librerías. La cultura es de los porteños y su construcción no depende sólo de un Gobierno, sino que necesita de ambos sectores, el público y el privado”.

Y anunció, por un lado, que se está trabajando “en un mapa georeferenciado de todas las bibliotecas y librerías, para que sea más fácil acceder a estos espacios y acercarlos a la experiencia de cada lector”, que las personas de más de 65 años podrán recibir libros en préstamos a domicilio y presentó un incremento en la cantidad de libros del Plan de Lectura Escolar “para garantizar que los alumnos terminen la Primaria leyendo y comprendiendo los textos de forma adecuada”.

El Jefe de Gobierno, Jorge Macri , hizo anuncios durante la inauguración de la 48º Feria del Libro. Foto Juano Tesone.El Jefe de Gobierno, Jorge Macri , hizo anuncios durante la inauguración de la 48º Feria del Libro. Foto Juano Tesone.
“Mi presencia acá no es protocolar –dijo para cerrar–, sino una muestra de mi compromiso con la cultura. En mi gestión, la cultura ocupa un lugar imprescindible. Nuestra identidad se expresa en esta Feria, porque acá se respira libertad y diversidad”.

Sinsentidos

Fiel a su estilo y como era de esperar, la escritora Liliana Heker recorrió en su discurso las políticas oficiales en el área de cultura con mirada crítica. Por momentos, se permitió el humor, como cuando citó algunas declaraciones oficiales del presidente y de su vocero para reunirlas en lo que, dijo, era una “pequeña antología de sinsentidos” y exabruptos.

Autora notable y maestra de varias generaciones de escritores, Heker defendió al libro como “un justo representante de todo lo que hoy es atacado en el campo de la cultura”. Y se preguntó: “¿Por qué esta intención manifiesta por parte del Gobierno de menoscabar o suprimir toda institución o medio de comunicación que favorezca o divulgue el conocimiento, el desarrollo científico, la creación artística y la formación universitaria?”.

“Creo que el libro adquiere una significación muy especial en estos momentos. Por la inagotable diversidad de posibilidades que implica, y por ser el exponente de un amplísimo registro del conocimiento y del arte, me parece atinado instalarlo como un justo representante de todo lo que hoy es atacado en el campo de la cultura. Reivindicarlo entonces se me hace una cuestión imperiosa”, dijo.

Si bien Heker fustigó a los funcionarios actuales (pasaron por su discurso la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello; el ministro Luis Caputo; el propio Milei, la canciller Diana Mondino; el diputado Bertie Benegas Lynch y al titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem) también se refirió al legado del kirchnerismo.

“Es necesario que demos testimonio de nuestra realidad y de nuestra historia. No solo en relación a nuestra actualidad; también respecto de lo que nos ocurrió en nuestro pasado reciente, ya que, así como se necesitan años de buena alimentación y enseñanza de calidad para crear un lector, inversamente, para producir semianalfabetos entre los sectores más sumergidos y vulnerables se requiere no solo años de pobreza; también muchas veces negligencia en las políticas sociales. En síntesis, el deterioro que vino sufriendo nuestro país sin duda tiene causas diversas pero desembocó unívocamente en la situación actual. Pienso que nos toca a nosotros analizarlo y dar cuenta de todo esto”, dijo.

“Es el principio de un camino, pienso, estar bien despiertos y presentes, porque no hay marcha atrás. Estamos en una situación nueva y tenemos que animarnos a verla, a decidir qué país queremos y a movernos en consecuencia”, pidió Heker.

Clarín/Página 12

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