19/05/2024

La batalla entre Martín Lousteau y Rodrigo de Loredo escaló a lo que parece un punto sin retorno: el cordobés bloqueó la participación del presidente del partido en el tradicional encuentro de Villa Giardino, un retiro de 36 horas en las sierras de Córdoba. Es un hecho inédito: ningún presidente de la UCR nacional había sido cancelado por la interna.

Se esperaba que Lousteau, como es tradición, hablara ante la dirigencia del radicalismo cordobés, pero el deloredismo presionó en toda la cancha para bajarlo: lo resistieron el bloque de legisladores radicales, el foro de intendentes y el flamante colectivo de concejales.

El disimulado voto de Lousteau para aumentar las dietas en el Senado fue la excusa perfecta para hacerle saber que no será bienvenido por una porción importante del radicalismo: «Su presencia con contribuirá para nada en Córdoba», dijo uno de los radicales que bloquean al jefe partidario.

«Votó el aumento de dietas y Milei lo tiene de blanco, sería contraproducente que aparezca por Córdoba cuando el radicalismo tiene una elección importante en el horizonte», agrega otro cacique radical.

La pelea de Lousteau y De Loredo pone en riesgo una cumbre de la UCR en Córdoba

Se refiere a la elección municipal de Río Cuarto, donde por la división del peronismo en dos canastas, el radical Gonzalo Parodi se ilusiona con arrebatarle la ciudad al gobernador Llaryora y asestarle un golpe electoral en el inicio de la gestión.

En paralelo sobrevuela el fantasma del acuerdo Lousteau-Llaryora. Las fotos del cordobés con Maximiliano Pullaro alimentan esa hipótesis. De ocurrir, la UCR cordobesa quedaría en offside frente a Luis Juez, quien ya se lanzó a correr hacia el 2027.

Pese a la agenda localista que quiere imponer De Loredo, enfocada en las críticas a Llaryora y Daniel Passerini, en el congreso de Villa Giardino chocarán «dos miradas contrapuestas» respecto del rol del partido (y en particular del bloque en Diputados) frente al Gobierno de Milei: «Habrá un fuerte reproche a Rodrigo por haber ido a la Casa Rosada; su rol es en Diputados», apunta un legislador que se afila la lengua para chocar de frente al jefe de bloque.

«No habrá forma de evitar que haya reproches a Rodrigo por su rol. Ya no conduce el bloque y eso lo afecta. Habrá que ver si llega a Giardino como presidente de la bancada», especula un dirigente que se prepara para cruzarlo en la comisión de acción política que deliberará en sesiones abiertas el viernes y el sábado.

El deloredismo va confiado al plenario por la mayoría de apoyos que recoge el espacio: no hay otro candidato en el horizonte que no sea De Loredo.

Compartir