24/07/2024

Por Dante Romano (*)

La floración de maíz y soja recién inicia, por lo que “el final está abierto”. Por el lado del trigo, las dudas sobre el Mar Negro se acrecientan, con analistas aumentando sus estimaciones de producción mientras que otros las reducen. 

Localmente, el contexto macro está pegando fuerte en los mercados agropecuarios. En primer lugar, el dólar blend para los exportadores hace que la capacidad teórica de pago suba 20% del valor de la brecha. Esto implica un 10% adicional en ese sentido. Pero, por el otro lado, vemos una merma en el contado con liquidación. Al bajar la brecha el premio debería caer; y los anuncios de reducción en el impuesto PAIS podría reducir.

Otra novedad es que finalmente se hace sentir la presión de cosecha de maíz, con buen avance de recolección, rindes subiendo en el norte del país y mercadería saliendo más seca, lo que está generando que las ventas de maíz se activen y bajen las de soja, que se guardará ahora como reserva de valor.

De esa forma, la soja sube en precio para tentar a los productores a que fijen mercadería y cerrar márgenes para los compradores.

(*) Profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

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