09/12/2022

Nea Digital

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El influencer Mariano Rosales aprendió desde niño que debía luchar para concretar sus sueños y dejar de lado las preguntas del tipo «¿qué hubiera pasado si…?»

Este joven bonaerense creció en la localidad de Lomas del Mirador, en el partido de La Matanza, el más poblado del Gran Buenos Aires, donde vendía calzado, en especial zapatillas, en la calle.

Hoy es influencer, estratega en marketing y comparte en sus redes sociales su experiencia para transformar emprendedores en futuros empresarios, y reparte su vida entre Buenos Aires y Miami.

En su familia predominaban los problemas económicos y las discusiones entre sus padres, que lo llevaron a experimentar instancias complejas. Su crecimiento en ese ambiente fue duro, pero le generó un carácter resiliente, donde hoy tiene incorporado el aprendizaje a través del dolor y la búsqueda de no repetir patrones.

En su adolescencia fue un chico de barrio que se juntaba con sus pares, muchos de ellos también provenientes de hogares lastimados.

Probar los límites era moneda corriente, así como estar expuesto, a veces, a situaciones vulnerables.

Para Mariano Rosales,

Para Mariano Rosales, «el mundo de la digitalización está recién iniciando».

Una adolescencia difícil

Cuando los conflictos en casa llegaron a un extremo, los padres de Mariano Rosales decidieron separarse.

Aunque su mundo se vino abajo, sintió que por fin el torbellino familiar se detendría. Otra realidad, sin embargo, golpeó a su puerta.

A los 16 años debía encontrar trabajo para subsistir en el marco de las nuevas circunstancias.

Su primer empleo fue la venta de calzados, por el cual no cobraba lo necesario para subsistir, aunque reconoció que tampoco necesitaba mucho.

«Atravesé situaciones que en su momento eran tristes, difíciles, pero creo que vivir todo esto, me ayuda hoy a afrontar el día a día con otra entereza», aseguró al recordar su historia.

«Las dificultades existen para todos y considero que hay dos caminos: o las dificultades te quedan grandes, o con las dificultades te hacés grande«, afirmó ante iProfesional.

La empresa de Marcelo Morales imparte cursos sobre desarrollo de aplicaciones.

La empresa de Mariano Rosales imparte cursos sobre desarrollo de aplicaciones.

El valor de las decisiones

Mariano Rosales recordó que empezó a trabajar desde edad temprana y en la calle, lo que le permitió tratar a las personas. «Todo eso aceleró el proceso de ir forjándome».

«A veces, cuando iba a vender de puerta a puerta, era un gran reto para mí tocar el timbre; me generaba vergüenza y miedo, pero eso mismo te hace vivir cosas que te hacen crecer mucho y me hizo ver qué quería para mi vida y no tomar un camino incorrecto», destacó.

«Muchos chicos de barrio piensan que son sus circunstancias y yo soy un convencido de que no sos lo que te sucedió, no sos tus condiciones, sino tus decisiones«, advirtió.

«Cuando no hay pasión las dificultades nos sacan muy rápido del juego», concluyó.

Lo que sostuvo a Mariano Rosales fue esa pasión. Al respecto, advirtió que cuando no existe esa pasión, «las dificultades nos sacan muy rápido del juego», algo que les pasa a muchos emprendedores.

Mariano Rosales basa hoy su actividad entre Buenos Aires y Miami.

Mariano Rosales basa hoy su actividad entre Buenos Aires y Miami.

Un paso a paso para crecer

Un día llegó agotado a su hogar, miró por la ventana y las lágrimas de frustración comenzaron a caer. Antonella, su mujer, se acercó a él, lo abrazó y le dijo que sabía que iba a lograr sus objetivos.

Pese a esas lágrimas derramadas, su determinación lo empujaba como para no bajar los brazos, así como el apoyo incondicional de su mujer.

«Tener un pilar, alguien que crea en vos es importantísimo. Y cuando empezás a ver resultados, a vivir cosas que no imaginabas, mirás para atrás y te das cuenta de que el camino fue una aventura, fue hermoso, algo que tienen que vivir todos los emprendedores», afirmó.

«El primer paso no te lleva de inmediato a donde querés estar, pero te saca de donde estás. Es largo, es mucho trabajo, recuerdo días y días de comenzar al alba, reunirme, llevar ideas y regresar a la una de la madrugada, muchas veces sin resultados», reconoció.

«Aun así, respiraba hondo y al día siguiente volvía a la carga. Y a quienes hoy me siguen les digo que no se preocupen por el qué dirán«, concluyó.

«La gente empezó a sentirse muy identificada ve un pibe común de barrio que se animó a emprender», aseguró Rosales.

Una pasión por las finanzas

«Entendí que era ahí es donde tenía que estar mi empresa, en el mundo donde ahora estaban puestos todos los ojos», señaló.

A medida que Mariano Rosales estudiaba y leía más acerca de las finanzas, la actividad que despertó su pasión entendió que los mayores referentes de ese campo no siempre son los involucrados en el mercado clásico, sino también en la creación de aplicaciones, la participación en las redes sociales y el universo digital.

Quedó fascinado al comprobar lo que podía hacer desde un teléfono móvil o una PC, y comenzó a proyectar un nuevo emprendimiento con miras a adentrarse por aquellos canales.

Cuando llegó la pandemia del coronavirus, Mariano Rosales comprobó que debía sí o sí sentarse ante la computadora y animarse a cruzar las fronteras.

Podía aburrirse mirando la vida de los demás en las redes sociales o utilizarlas para su crecimiento. Decidió entonces utilizar las redes para su desarrollo con el fin de aportar valor.

«A nivel salud la pandemia fue catastrófica, pero para muchos fue un momento donde no quedaba otra que aprender por vía digital y seguir aprendiendo», afirmó.

Mariano Morales junto a su pareja, Antonella, quien lo sostuvo en tiempos difíciles.

Mariano Rosales junto a su pareja, Antonella, quien lo sostuvo en tiempos difíciles.

Un aporte de valor en las redes sociales

Mariano Rosales, hoy con más de 1,2 millones de seguidores en Instagram, es un ejemplo de cómo las plataformas pueden ser una vía de comunicación directa para combinar entretenimiento y educación.

Las redes sociales representan hoy un espacio en el que los usuarios construyen lazos de comunidad. En esa dinámica, las formas que usan las comunidades para comunicarse y los ejes sobre los que conversan son muy variados.

Un tema que cada vez tiene más presencia es la que engloba al emprendedorismo y la educación financiera, en sus formas más variadas.

Mariano Rosales logró construir una comunidad que lo sigue y que aplica sus consejos para llevar adelante un proyecto propio.

Sus primeros pasos en redes sociales fueron los habituales, con publicaciones relacionadas con su estilo de vida.

«La gente empezó a sentirse muy identificada ve un pibe común de barrio que se animó a emprender y en su búsqueda constante pudo llegar a relacionarse con las figuras más exclusivas de Argentina y parte del mundo», razonó.

Mariano Rosales comenzó a trabajar desde adolescente en La Matanza.

Mariano Rosales comenzó a trabajar desde adolescente en La Matanza.

La identificación con alguien que se animó

Mariano Rosales cree que como influencer llega «de una forma distinta a la gente. Ellos logran identificarse ver cosas que a uno como persona le suceden que es normal en el día a día. Pero se ven reflejados o representados por una figura que se animó».

«Generamos buena onda con los seguidores. hemos terminado comiendo o de viaje con gente que ni conocemos o conocemos por las redes», explicó al dar cuenta del tipo de vínculo que logró construir con quienes lo siguen en las redes sociales.

«El mundo de la digitalización está recién iniciando. Con mi empresa estamos mucho en el metaverso, en el mundo criptográfico, pero estamos impartiendo cursos sobre todo en lo que es aplicaciones. Hay mucho por hacer y mucho por aprender», afirmó.

«No solo en el mercado de los valores, de las divisas, en el mundo financiero, también hay muchas otras cosas en el mundo digital donde uno puede invertir, no solo dinero, sino tiempo de desarrollo», aconsejó.

Mariano Rosales advirtió que «se dice que la infelicidad está muy cerca de la pérdida de control, mucha gente ha perdido el control de su tiempo, y también de su dinero. Cuando uno puede recuperar ese control es cuando uno puede acercarse a la felicidad».

«Con ello las personas que me siguen pueden ver que soy una persona común y corriente que se animó a emprender. Un pibe común puede crecer e ir tras sus sueños», concluyó.

Mariano Rosales recomienda resguardar la pasión como motor de los emprendedores.

Mariano Rosales recomienda resguardar la pasión como motor de los emprendedores.