
Los vecinos de las inmediaciones de la Instituto Privada Santa María, situada en la intersección de calle 14 y calle 5, han alzado su voz ante una situación que califican de «peligro sanitario inminente».
Según las denuncias realizadas en redes sociales, un desagüe del centro de salud estaría arrojando a la vía pública aguas presuntamente provenientes de los procesos de diálisis de los pacientes. El escenario descrito por los residentes es desolador: el líquido estancado no solo emite olores nauseabundos que tornan el aire irrespirable, sino que aseguran haber detectado la presencia de gusanos en los vertidos, lo que agrava la preocupación por la salubridad del barrio.
Esta problemática, que persiste desde hace una semana, ha generado un clima de profunda indignación entre quienes habitan la zona céntrica. Los ciudadanos afectados han sido enfáticos al deslindar de cualquier responsabilidad a la empresa estatal SAMEEP, señalando directamente a la administración de la clínica como la única responsable de este foco infeccioso. La inquietud se extiende más allá de los vecinos, ya que el vertido se produce en una zona de alta circulación donde cientos de personas asisten diariamente para tratar diversas dolencias, quedando expuestas de manera involuntaria a estos desechos.
Ante lo que consideran una negligencia grave, los denunciantes exigen una intervención inmediata de las autoridades de fiscalización sanitaria y ambiental. Sostienen que el vertido de fluidos de origen médico a la calle representa una violación flagrante a las normas de bioseguridad y un atentado contra la salud pública de la comunidad. Mientras el ambiente se vuelve cada vez más insoportable, la comunidad de Sáenz Peña aguarda una respuesta oficial por parte de la institución privada que ponga fin a esta exposición de riesgos biológicos en pleno corazón de la ciudad.
gentileza :posta
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