20/10/2021

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En el Yrigoyen el Plan de Lectura fue una sinfonía de sentimientos y palabras

La siesta del martes 12 eleva su temperatura a 34° cuando llegamos a la 41 y 12.
Alejandra, la directora, de la EES N° 145 «Ana Brunner», nuestro destino, nos recibe en ese edificio que comparte con la entrañable Escuela de Luz y Fuerza en el populoso barrio Hipólito Yrigoyen.
Están de recreo los niños de la escuela primaria. En una galería de techo en arco nos esperan con una mesa, sillas y una cartelera colorida que nos da la bienvenida, un grupo de profesores que uno a uno se presentan amablemente.
El desafío será enorme, hace mucho calor, y los chicos no dejan de sumarse en esa galería donde del techo un tubo fluorescente se desprendió de sus soportes e imita a las aspas de un ventilador girando al compás del viento norte.

Nos preguntan si Miqueas y Florencia dos alumnos pueden agregarse a la lista de lectores. Y le decimos que eso es lo que buscamos que sean ellos, los protagonistas de la lectura.
El murmullo se aplaca y Marisa, enciende el motor de la imaginación desde las páginas de su propio libro, «Ensueños».
Leemos y leemos, se entusiasman. Desde las sillas, uno de ellos, se levanta y viene hacia la mesa nos pregunta si puede leer él también. Le decimos que obviamente sí.
Lee el poema de Almafuerte más reconocido. Vemos que va por más y le alcanzamos otro. Esta vez de Hamlet Lima Quintana.

La tarde es mágica otra vez, los sentimientos nos inundan. Los libros cobraron vida y volvieron a encantar a cada escucha y a cada lector.
Nos despedimos y, para sorpresa final, algunas alumnas nos piden fotos. El Plan de Lectura Municipal es eso, una sinfonía de emociones y palabras.