16/06/2024

 Los bloques de diputados y senadores de la UCR le llevaron este jueves al jefe de Gabinete, Nicolás Posse, su proyecto de reforma laboral, con el propósito de que se incorpore al calendario oficialista donde se incluyen la nueva ley ómnibus y el paquete fiscal. «Hay que aprovechar el momento del debate que se abre con la ley ómnibus porque después va a ser muy difícil», reconoció un legislador que participó de la reunión con el ministro coordinador de Javier Milei.

Según los autores de la iniciativa, su intención es «actualizar y simplificar el marco normativo para enfrentar los desafíos del mercado laboral». Con 44 artículos, el expediente apunta serviría para atacar la informalidad y la precarización laboral, la tasa de desempleo y la pérdida de poder adquisitivo.

Un diputado que participó de la redacción explicó a LPO que el proyecto busca «combatir el carácter inelástico del crecimiento del producto con respecto a la generación de empleo». «A diferencia de lo que ocurre en países de economías liberales como la de Estados Unidos o Chile, donde por cada deslizamiento al alza del producto enseguida sube el empleo, en Argentina puede haber incremento del producto pero el dueño de un kiosco, un supermercadito o un taller no toma inmediatamente más empleados», argumentó.

Por eso, la UCR otorga centralidad a la reducción de la carga fiscal para el empleador, eliminar las contribuciones obligatorias de los convenios colectivos, extender el período de prueba y achicar el margen de litigiosidad. El proyecto también pretende establecer la educación como servicio estratégico esencial, limitando el derecho a huelga de los docentes.

Cada uno de esos puntos desata resistencias gremiales e impugnaciones políticas. Sin embargo, fuentes parlamentarias consultadas por este portal advierten que «hay proyectos mucho más difíciles de digerir» para el movimiento obrero, como el que trabaja el bloque PRO o el capítulo alusivo a este tema en el DNU 70/23.

En el Congreso subrayan, incluso, que el cosecretario del a CGT y ex diputado por el Frente Renovador, Héctor Daer, ya habría manifestado que las reformas que propone el radicalismo caerían dentro de los parámetros aceptables para la central obrera. «Es una reforma moderada y con perfume radical», describió uno de los impulsores.

Según la reconstrucción del encuentro con el jefe de Gabinete, los asistentes coincidieron en la brevedad de la cita y la escasa locuacidad de Posse. Estuvieron presentes los diputados Rodrigo De Loredo, Fabio Quetglas y Pamela Verasay y los senadores Eduardo Vischi y Pablo Blanco, entre otros miembros de las bancadas radicales en ambas cámaras.

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