16/06/2024

Caputo lanzó un takeover de la secretaría de Energía que aún encabeza Eduardo Rodriguez Chirillo. El ministro de Economía no le suelta los recursos para cumplir con los pagos por la energía que venden las centrales a Cammesa, incumpliendo los contratos vigentes. Pero además Caputo frenó obras licitadas por Sergio Massa sobre el final de su mandato para sumar centrales de energía eléctrica por 3.000 megas.

«La metodología de Caputo es incomprensible, no sabemos que pretende del sector. Mientras tanto el sistema está al borde del colapso. El ministro que debería conciliar, tiene una actitud patotera», dijo a LPO un empresarios del sector.

El avance de Caputo sobre la cartera es palpable. Acaba de nombrar a su sobrino Diego Arduriz en el directorio de la mayorista estatal de energía para que pise los pagos a las generadoras. La madre de Nicky Caputo se llamaba Josefa Aduriz. Su hermano, Manuel Aduriz es papá de Diego Luis Aduriz, quienes además fueron socios junto a los hermanos Hugo y Flavio Caputo de Cardenaria un agente extrabursatil autorizada por la CNV. 

Pero más grave aún es el incumplimiento de los contratos para la construcción de las nuevas centrales y las construidas durante el gobierno de Macri, que exponen a la Argentina a juicios millonarios, incluso en tribunales internacionales.

El FMI le complica a Caputo su plan de pagar con un bono la deuda por la energía

Esto remite a obras licitadas y adjudicadas en los últimos tres gobiernos. Durante el gobierno de Macri se construyeron nuevas centrales con financiamiento propio a cambio de contratos de venta de energía en dólares por 15 años. Esos contratos busca ahora incumplir Caputo.

«Las centrales construidas durante la gestión de  Aranguren están promediando el 50% de su contrato, romperlos exponle a la Argentina a juicios en el CIADI», explicó a LPO un empresarios del sector. 

El secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo.

Bajo un esquema similar, al final de su gestión, Sergio Massa licitó la construcción de centrales térmicas para la generación de energía por 3000 megas más. Tras el triunfo de Milei, la entonces secretaria de Energía, Flavia Royón, consultó a Chirillo si debía adjudicar las obras. El nominado secretario de Energía le dijo que sí. 

Las centrales construidas durante la gestión de Aranguren están promediando el 50% de su contrato, romperlos exponle a la Argentina a juicios en el CIADI.

Sin embargo, cuando asumió el nuevo gobierno el ministro Caputo -del que depende Energía- se negó a firmar los contratos y Chirillo tuvo que sacar una prórroga de 30 días, mientras decía a los ganadores que estaban revisando el proceso pero todo marchaba en orden. Pasados esos 30 días, Caputo se volvió a negar a firmar los contratos y Chirillo sacó otra prórroga de 60 días que ya venció y el ministro sigue sin firmar los contratos.

«Ya nos dimos cuenta que quieren incumplir la licitación. Nosotros competimos y ganamos, nos dejan pocas más opciones que hacerle juicio al Estado porque ya incurrimos en gastos importantes como la compra de equipos», afirmó a LPO uno de los empresarios ganadores.

«Si incumplis los contratos, se cae el discurso de la seguridad jurídica y la idea de una Argentina capitalista. Es una pésima noticia para las inversiones, y no solo las que necesita el sector», agregó la fuente consultada. 

Como sea, el desmantelamiento de la Secretaría de Energía es notable. Como contó este medio desde que asumió Caputo ya acumuló una deuda de USD 2.200 millones con las empresas del sector energético, morosidad que le permitió mostrarle al presidente Milei un superávit récord. Ahora el ministro planea cancelar esas obligaciones con un bono del Tesoro, que el FMI ya le avisó que lo tomará como déficit.

«El problema con el bono que promete Caputo es su duración. Las empresas acumulan deudas y tienen que pagar gastos», agregó un consultor al tanto de la situación

Dato no menor es que en los dos bloques de contratos que incumple Caputo y los pagos regulares de Cammesa se cruzan los mismos jugadores. 

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