13/04/2024

La Línea D de subtes continúa con una frecuencia más baja de la esperada y siguen sin funcionar los carteles electrónicos. Estuvo cerrada más de dos meses, pero tiene más demoras que antes de los arreglos. En el gobierno aseguran que el problema es la calibración del nuevo sistema de señales y dicen que ya comenzó a resolverse.

«Ya abrió la Línea D con mejor frecuencia y más seguridad», anunciaban las publicidades del gobierno porteño. Pero el presagio se cumplió a medias.

La Línea D es la segunda más utilizada del sistema y circula por las zonas de mayor poder adquisitivo de la Ciudad, entre Congreso de Tucumán y Catedral. Tenerla cerrada genera enormes trastornos y tiene un alto costo político.

Según pudo saber LPO, el principal problema es con las señales: el nuevo sistema necesita mayor tiempo de calibración. «Es el cerebro del subte. Estuvimos haciendo trabajos durante un año y medio, pero para terminarlo hacía falta cerrar la línea», explicaron en el gobierno.

El aumento del subte se suspendió un mes porque el gobierno porteño no se pudo conectar a Google

Según dijeron, la D tiene el sistema de señales que permite la mayor cercanía entre formaciones: podrían llegar a circular a 30 metros una de otra. Eso habilitaría a tener mayor frecuencia de subtes en caso de que hubiera trenes suficientes para aumentarla.

Ante las bromas que comenzaban a circular en las redes, Emova decidió apagar los carteles que en algunos momentos anunciaban que la próxima formación pasaría en 99 minutos o absurdas cifras similares.

«Los carteles están asociados al sistema de señales, por eso no estaban funcionando correctamente», dijeron. 

Otra fuente aseguró a LPO que Emova, la empresa del Grupo Roggio que es la continuación de Metrovías, contrató técnicos externos para intentar resolver el problema con la señalización.

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