22/07/2024

El estilo de toma de decisiones nos atrae por la audacia y nos incomoda por los modales y las contradicciones. O por los errores, la lentitud o la poca eficacia en la implementación. Otras decisiones son ejecutadas en forma tan distinta a cómo lo haríamos en una empresa, que nos desconciertan. Momento histórico de un cambio necesario. Así estamos. Y se refleja en lo que escribimos.

No pasa nada

Al comenzar a escribir estos Apuntes, nuestra primera reflexión fue que no había nada novedoso para relatar en este mes. Y si “no pasa nada” se complica ser originales y creativos, o al menos interesantes. Sin embargo, salvo la muerte y los impuestos, que siempre están imperturbables, sí hubo cambios, sí pasaron cosas. Lo que está costando más es entender el impacto posible que tendrán estos hechos en nuestra vida y en la vida de las empresas.

Veamos algunos hechos

El índice de inflación sigue bajando, el dólar oficial mantuvo el ritmo de devaluación del 2% mensual, los otros dólares están casi quietos, hubo superávit fiscal en enero y febrero y baja fuerte el riesgo país. Se rechazó el DNU en el Senado, pero el mismo sigue vigente y con posibilidad de no ser rechazado en Diputados, se está reformulando la ley Bases para volver a presentarla, los índices de actividad y consumo tuvieron caídas relevantes pero el presidente mantiene una alta imagen en las encuestas. Las provincias, en particular la provincia de Buenos Aires y sus municipios, realizan aumentos por encima de la inflación de los impuestos existentes, pero además se ponen creativos inventando tasas que no son tasas, todo sea en nombre de la recaudación. Y, en este país increíble, el presidente de la Nación y un diputado convocan a una rebelión fiscal pero acotada, ya que necesitan que los impuestos nacionales sean pagados en tiempo y forma, porque “el superávit no se discute”. Y sigue.

El partido justicialista no puede elegir presidente así que arma una “conducción colegiada”, el partido radical vota dividido y no hay liderazgo indiscutido más allá de lo formal, el PRO reelige a Macri buscando claridad respecto al lugar a ocupar respecto al gobierno, la bancada de Pichetto por ahora es una suma de partes y no un polo unificado, mientras los partidos de izquierda tratan de hacer pie en la calle.

Este panorama de desconcierto también se observa en el sindicalismo y en los movimientos sociales, lo cual se resume en que la falta de liderazgos fuertes es una oportunidad que el gobierno aprovecha. Al no haber un “macho alfa” enfrente, el Poder Ejecutivo se hace un picnic criticando a la casta y eliminando institutos y organismos del Estado para achicar el gasto, ondeando el estandarte de eliminar en forma definitiva el déficit fiscal, aspecto de necesidad indudable para pensar en sanear la economía. Pero también aprovechando para convocar a un Pacto de Mayo, una especie de gran acuerdo de la política sobre puntos básicos que el país necesita, pero de los cuales muchos ya están en nuestra Constitución. Y en este marco de idas y venidas, se proponen jueces para la Corte Suprema (Lijo que siempre fue considerado parte de la casta y García Mansilla con perfil académico independiente), se discute si permitir al Ejército intervenir en acciones internas, y la vicepresidenta Villarruel se permite disentir públicamente con el Presidente sin que esto genere una crisis relevante. Pero esto sigue.

El clima, con tormentas descomunales, ha hecho estragos en muchas localidades y cultivos, poniendo en jaque a algunos productores, mientras la sequía sigue presente en varias regiones y encima se empieza a pronosticar un año Niña que amenaza con complicar la cosecha y la producción forrajera del ciclo 2024-2025. Y seguiríamos. Pero dejamos lo que falta para que el lector sume eventos, hay para todos los gustos.

O sea que sí pasaron cosas. Pero, como decíamos antes, qué consecuencias tendrán en nosotros y en nuestras empresas todos estos eventos y acciones mencionadas, todavía está por verse. En este informe compartimos lo que estamos viendo tranqueras adentro y tranqueras afuera en los negocios del agro. Argentina, como siempre, es un remolino que atrae y que rechaza. Que da y que quita. Es el juego que hay que jugar.

La iniciativa como estrategia y la teoría del tero

El gobierno ha hecho de la iniciativa su estrategia. Esa iniciativa, multifacética y multitemática, ya detallada en el párrafo anterior, en combinación con una oposición fragmentada y sin liderazgos claros, ha hecho que esta sea la forma de moverse del actual gobierno. Me rechazan el DNU, tengo plan B y C, que obviamente nadie conoce. Mientras tanto, te saco el tema de la Corte y cuando se comienza a hablar de eso, modificamos con DNU la cláusula de ajuste de las jubilaciones, y así sucesivamente.

El objetivo primario y casi excluyente del Gobierno, como en la teoría del tero, son los objetivos macroeconómicos de llegar a déficit fiscal cero, bajar la inflación, salir del cepo y unificar el tipo de cambio. Quizás sabiendo que, si no puede lograr estos objetivos en el corto plazo, nada de todo lo demás tendrá sentido. Y en el mientras tanto “todos ponen”, como en la perinola. Los jubilados al estirar las actualizaciones, la clase media mermando su consumo y poder de compra, los pobres e indigentes afectados claramente por esta situación y un poco de “siga, siga” (del árbitro Lamolina) con el aumento de impuestos y tasas, o el silencio sobre el régimen de Tierra del Fuego, o el “no sé” del pago de las liquidaciones de granos que mencionamos más abajo, entre otras.

Los distintos ministerios, en formato motosierra, muestran el resultado de sus recortes como resultado de su gestión. Recortes en general muy necesarios. Y además plantean y difunden situaciones escandalosas como la de los brokers de seguros puestos por el ex presidente Fernández, los funcionarios despedidos de la cartera de turismo trabajando desde EEUU y Francia y los camiones chinos “para el COVID” (¿cuánto más habrá?). Todos residuos interminables de una pésima gestión de gobierno heredada. Todo esto es importante para el objetivo principal del Gobierno, pero pone un interrogante sobre si las personas a cargo de los ministerios podrán gestionarlos a mediano plazo. Por el momento, y solo por hoy, la iniciativa multitemática es la estrategia, el objetivo es excluyente y en el mientras tanto “todos ponen”.

En qué andan las empresas agrícolas

La mayoría de las empresas agrícolas están en “modo defensivo” observando cómo se desarrolla, evoluciona e impacta la economía en la empresa en el corto y mediano plazo, Y cómo finalmente será la producción de granos, que todavía tiene final abierto. La evolución de la economía impacta en aumento de costos en dólares (labores, salarios, fletes, etc,), aumento en el costo de financiación de corto plazo, y genera dudas sobre en qué momento vender el cereal.

Duda producida por una combinación de baja de precios internacionales y sensación de retraso de tipo de cambio. Difícil equilibrio para la toma de decisiones. Por el lado de la producción los fenómenos climáticos (granizo, vientos, exceso de agua) y biológicos (chicharrita), que afectaron a lotes a días de cosecharse, ponen en duda la producción final de la campaña, más allá de las zonas ya afectadas por sequía.

Del lado de los insumos, existe la sensación que los mismos están caros y por lo tanto los productores compran lo estrictamente necesario para su funcionamiento, esperando la baja de los mismos. Las empresas vendedoras ofrecen sus productos con tasas de financiación muy bajas, tratando de adaptarse a esta lógica, y los fertilizantes comienzan a bajar.

Al observar la campaña que viene, campaña con pronóstico Niña, los números no son alentadores y la mayoría de los “Excel” en distintas zonas productivas cierran en cero o negativos. Cuando esto sucede, generalmente es porque uno o varios precios de esa planilla están “desarbitrados”, es decir que deberán modificarse en el presente o en el futuro cercano para que la producción sea rentable. Básicamente estos valores son el precio del grano, el precio de los insumos y labores y el valor del arrendamiento, o una combinación entre ellos.

La sumatoria de estas situaciones hace que el productor, y las empresas en general, estén en pausa esperando que los distintos eventos, tanto económicos como productivos, vayan llegando y muestren un poco más claro el camino. O que se tengan que tomar decisiones porque no hay más tiempo para esperar, y en ese último caso serán las mínimas, indispensables y conservadoras.

Dólar BCRA y Dólar Blend (no sabe, no contesta)

Lo mencionamos en nuestro informe de febrero La controversia que existe en este punto afecta concretamente el bolsillo de los productores. Básicamente el problema es que las liquidaciones al productor se realizan a Dólar BCRA pero la exportación liquida al 80/20.

En tal sentido la Federación de Acopiadores generó y participó de una reunión con el Secretario de Agricultura para tratar este tema.

El gobierno ya aclaró que este es un tema entre privados. Es de esperar que haya un acuerdo antes que empiece la entrada fuerte de granos gruesos.

Negocio agrícola

Los mercados mundiales pareciera que comienzan una recuperación de precios luego de las grandes bajas sufridas. La discusión es si tocaron los mínimos o pueden seguir bajando.

La posición vendida de los fondos parece ser el ancla de la evolución de los mismos.

Por otro lado, los conflictos bélicos mundiales y su posible generalización son cada vez más protagonistas de las expectativas del mercado. Estos últimos dos factores, y podemos agregar la expectativa de baja de la tasa de interés en EEUU hacia mitad de año, son los factores más determinantes actuales del mercado.

En el mercado local hay buenas noticias, dado que el mercado de futuros de maíz y soja comienza a copiar la evolución del mercado de Chicago, cosa que antes no sucedía o no lo hacía en tiempo y forma. Un punto importante a tener en cuenta es la baja cantidad de mercadería con precio (forward) para soja y maíz que existe, muy baja para esta época cercana a comienzo de cosecha. Esto es producto de una combinación de baja de precios, expectativas o incertidumbres de la economía local, y adicionales como la liquidación de los contratos a dólar BCR o Blend, que hemos explicado.

Esta circunstancia puede condicionar la evolución del precio de ambos productos sobre todo en cosecha, es decir que el mercado local se puede divorciar fuertemente (descontar) en sus cotizaciones o no copiar subas, con respecto al mercado internacional durante el período de cosecha de ambos productos. De hecho hoy existen diferencias mayores entre el precio que se consigue en el mercado físico versus la posición mayo del MATBA (primas) , superiores a los que normalmente se conseguían en otras campañas, parámetro que pareciera confirmar esta tendencia.

La recomendación sería tratar de anticiparse a este efecto, tomando decisiones más tempranas (forward) o tener un “plan B” que sería la retención del producto buscando un puente financiero para cubrir la necesidad de caja en la cosecha.

Buenas Noticias

En medio de esta Argentina donde es difícil a veces ponerse positivo, quisiéramos destacar dos muestras importantes que se dieron el último mes, que son una bocanada de aire a la esperanza y el futuro:

Expoagro 2024: donde como todos los años se da cita en San Nicolás esta feria que agrupa empresas, proveedores de servicios, maquinaria y por cuatro días se puede visualizar el potencial del sector y la industria. https://www.expoagro.com.ar/

Maní: del 18 al 21 de marzo la Cámara Argentina del Maní organizó el World Peanut Meeting, reunión de la cadena mundial del maní que por primera vez se realiza en la Argentina, con la presencia de más de 350 personas de 30 países. Salvando las distancias sería una especie de G20 del Maní, donde la Argentina es un actor principal dentro de la producción mundial https://www.worldpeanutmeeting.com/

Negocio ganadero

En nuestro informe de febrero planteamos que, para no perder competitividad, los precios de la hacienda en pie deberían subir en marzo un 15%. Esto no ocurrió. Los precios están en valores similares o con aumentos de un 5% en el mes. Terneros en los 2200 $/kilo, novillos en 1900 $/kilo, vacas preñadas en los $550.000/$600.000. Todo muy parecido. Vale destacar que no son malos precios comparados con la historia (en moneda comparable algunas categorías están hasta un 30% arriba del promedio histórico), pero respecto a enero se observan caídas del 10% en términos reales. Este panorama de precios se complementa con un aumento de costos de producción en dólares (salarios, impuestos, alquileres, insumos) que reduce los márgenes de rentabilidad potencial.

El consumo interno se sostiene más allá de alguna situación puntual, pero sin poder absorber aumentos relevantes. La exportación encuentra el problema que los precios internos están quedando caros en dólares, lo que hace más difícil cerrar negocios (Brasil y Uruguay ofrecen carne más barata al mercado). Esto le pone un techo a una suba potencial, porque hoy la exportación, aunque no sea más del 30% del volumen, define precios máximos. La industria tiene capacidad ociosa, pero encuentra que además de la suba de la carne que compra, tiene también aumentos de costos en dólares.

Que el dólar se está atrasando ya es una verdad evidente, pero al ser parte de la estrategia del ministro Caputo, no hay demasiada expectativa que esto cambie. Esto obliga a ser muy eficiente y a racionalizar costos. La oferta de cabezas a faena se sostiene en casi 14 millones al año, en parte porque hay una leve liquidación de hembras. Si los productores olfatean un cambio de ciclo y se deciden a retener vientres, sumado a que este año hay menor oferta de terneros y terneras de destete, es posible que la oferta caiga temporalmente y eso ponga un soporte a los precios. El clima va a jugar en la estrategia, si el arranque del otoño colabora, parece haber intención de meter más kilos a la recría con algo de suplementación. Los corrales de encierre esperando el pico de oferta de la zafra de terneros para ver si pueden comprar con mejor relación compra/venta, una demanda que en algunos casos será empujada por frigoríficos que compran hacienda y la encierran, como una forma de asegurarse que van a tener la mercadería para cumplir compromisos asumidos. En el mercado internacional, China sigue siendo nuestro principal destino en volumen de carnes, pero este país está habilitando cada vez más plantas en Brasil para poder recibir carne de más destinos. Esta competencia es posible se vea reflejada en precios disminuidos. Los destinos europeos, Hilton incluido, siguen con su demanda habitual y por ahora sin contratiempos, ayudando a tener precios más atractivos.

El negocio lechero

En febrero el precio de la leche Siglea fue de 291,69 $/litro (4172,76 $/kilo de sólido), lo que representa un aumento del 19,6% respecto al mes anterior y un 294% respecto a un año atrás. Medido en dólares oficiales, el precio es de 0,34 $/litro, un valor atractivo en la medida que no haya brechas o diferenciales con el dólar utilizado para los insumos, algo que todavía está presente.

Para marzo se espera un precio de 320 $/litro o quizás superior. Haber quitado las retenciones (que no deberían volver) y eliminar las restricciones de exportación ayudó a recuperar y sostener precios. A nivel internacional, los reportes indican que la demanda se sostendrá firme en los países importadores de lácteos, aunque este mes se ha registrado una leve caída del 4% en el precio de la leche de polvo entera y quizás tarde en recuperarse.

En este escenario, los tambos empiezan lentamente a recomponer sus finanzas y a recuperar rentabilidad. El clima juega su rol, ya que la producción de forraje (pasturas y verdeos) así como el de maíz para silo, define una buena parte de la oferta alimenticia de los rodeos. Ante un potencial año Niña, las empresas deberán calibrar más ajustadamente la carga y la necesidad de suplementación.

Los costos de suplementación, liderados por el maíz, están controlados en la medida que este grano siga con precio deprimido. Los costos generales (salarios, arrendamientos, impuestos, servicios, insumos) van subiendo en muchos casos por encima de la inflación, reduciendo una buena parte del beneficio logrado por el aumento de precio de la leche. En el primer bimestre la producción de leche a nivel país se redujo cerca de un 15% respecto a un año atrás. En principio parece algo coyuntural y que debería compensarse con una mayor producción en lo que resta del año, pero es una señal de alerta.

No son gratis los vaivenes de la economía, la alta presión fiscal y las restricciones comerciales en la actividad lechera. El tambo es una actividad que requiere una alta inversión inicial y nunca es fácil salir, pero cuando se deja la actividad hay pocos casos en los cuales el mismo empresario la retoma. Hay que dar estabilidad y reglas de juego amigables para que haya más inversión en toda la cadena. Una economía estable, con exportación abierta y sin brecha cambiaria sería un entorno que promovería el crecimiento y la inversión lechera.

En la industria, el conflicto entre Atilra y Sancor se mantiene activo, demostrando que los gremios no siempre trabajan a favor de aquellos que quieren desempeñar su tarea en forma regular y comprometida.

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